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Café descafeinado: ¿Qué es y cómo hacerlo?

Hay una buena cantidad de personas en el mundo cuyo día no es el mismo sino toman su taza de café. Se trata de una bebida que algunos califican como “mágica”, menos por sus efectos en la salud que por las implicaciones sociales que tiene implícitas desde hace mucho tiempo.

Hoy en día las variedades reinan, por lo que muchas personas optan por tomarse su buena taza de descafeinado. Y es justamente de este tipo de café del que nos proponemos hablarte.

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Sabemos que los has oído mencionar muchas veces ¿Pero realmente sabes qué es? Averígualo con nosotros y de paso conoce como se hace el café descafeinado y mucho más. No te lo pierdas.

¿Qué es el café descafeinado?

Los términos más simples en los que podemos hablar del descafeinado son los siguientes: “son solo granos de café a los que mediante procesos se les ha removido su contenido de cafeína”. Simplemente eso. Por otra parte, la cafeína es una sustancia química presente en muy alta concentración en los granos del café.

Actúa en el organismo como un estimulante, que a modo de psicoactivo tiene efectos como el aumento de la actividad cerebral. Es bien sabido que consumir café puede eliminar en gran medida la somnolencia.

“Creo que los seres humanos hacemos muchas cosas, no porque somos inteligentes, sino porque tenemos pulgares y así podemos hacer el café”

Flash Rosenberg

Cuando la cafeína ha sido retirada del café, este se prepara como cualquier otro. Los buenos cafés descafeinados no pierden su exquisito sabor, por lo que obtienes una bebida riquísima sin los efectos que pueden llegar a ser molestos.

Si se considera todo el tiempo que tiene el café con nosotros, el proceso del descafeinado es bastante reciente. Cada día gana más popularidad en el mundo, donde se vuelve una opción cada vez más accesible para la mayoría.

Pero como todo en el mundo, tiene sus detractores. Personas que afirman que sus efectos en la salud son nocivos.

Mitos del descafeinado

Si bien se sabe que la ingesta de mucha cafeína es nociva para el cuerpo, hay quien dice que el café sin nada de esta sustancia es más nocivo aún. La afirmación no es del todo cierta, por lo que no se le tiene que endilgar culpa al café sin cafeína.

La realidad es que solo se trata de algunos métodos de extracción de la cafeína que resultan perjudiciales. Pero en este tiempo ya tenemos una buena cantidad de formas mediante las que se puede hacer. Todo depende de cómo se elabora el café descafeinado.

Aquellos procesos en los que son utilizados químicos son poco recomendables. En la actualidad se puede remover hasta el 90% de la cafeína de unos granos de café con un proceso que utiliza agua. Con ello te das cuenta de que el café descafeinado no resulta dañino en casi ningún caso.

Los procesos para descafeinar los granos de café

La primera persona en el mundo que se dio cuenta de que la cafeína podía ser removida sin afectar el sabor fue Ludwing Roselius. Cuando un cargamento de granos de café fue accidentalmente sumergido en agua de mar por mucho tiempo durante su traslado se dio un descubrimiento fabuloso.

Cuando finalmente llego a su lugar de destino y fueron molidos algunos granos y elaborado el café. Roseluis se dio cuenta de que el sabor del café no se había modificado para nada, aunque la cafeína había extraída casi en su totalidad.

descafeinado

Sin embargo, el primer proceso para descafeinar el café que Roselius desarrollo de manera industrial requería uso de benceno. Es ahí donde puede datarse el origen del primer descafeinado industrial, aunque más tarde se descubriera que el benceno es un potente carcinógeno. A través del tiempo se desarrollaron métodos mucho mejores y más seguros para descafeinar el café.

Agua y disolvente

Es la manera más común de remover la cafeína de los granos de café. Antes de comenzar tienes que saber que es un procedimiento avalado por la FDA y donde se utilizan los granos todavía estando verdes. El solvente indicado para la tarea es el acetato de metilo o el cloruro de metileno.

En este proceso de descafeinado del café se remojan los granos con suficiente agua y después son cubiertos con una solución de cualquiera de los anteriores solventes. Muy eficientemente la cafeína es extraída sin afectar para nada el sabor.

El proceso tarda un poco, pero al final se obtienen granos todavía verdes con muy poco contenido de cafeína. Su sabor queda casi intacto y es seguro para el consumo humano. Sin embargo, también hay otros dos métodos que deberías conocer porque también se utilizan mucho.

Agua Suiza

Como su nombre te puede sugerir, el segundo método fue ideado en tierras helvéticas. En este caso se tiene que hacer uso de agua con alto grado de pureza, con la que los granos del café van a ser empapados una y otra vez.

Pero el proceso no termina aquí, puesto que después debe ser filtrada la solución con carbón activado que retiene toda la cafeína. Gana popularidad por la particularidad de no requerir ningún tipo de disolvente. Se encuentra en el segundo lugar de los métodos para el descafeinado según la cantidad de veces que se practica a nivel industrial.

CO2 súper critico

El tercer método de eliminación de la cafeína es quizá el menos utilizado por razones económicas. Los granos previamente remojados con agua son puestos en un extractor hecho de acero inoxidable que después se sella. Después de esto se introduce dióxido de carbono a inmensa presión.

En este caso, el responsable de la eliminación de la cafeína es CO2. Después de haber pasado un buen tiempo en el proceso, el gas es retirado. Finalmente se obtiene que el grano sin tostar queda libre de la cafeína que queda recluida en una cámara separada del resto.

En conclusión

Lo primero que nos queda claro al saber cómo se prepara el café descafeinado es que se trata de métodos muy seguros. No es algo nuevo, pues las sociedades occidentales disfrutamos de deliciosos descafeinados desde principios del siglo XX.

“La vida es sólo una taza de café tras otro, y no procuparse por otra cosa.”

Bertrand Russell

El descafeinado que tenemos a nuestra disposición hoy en día es mucho mejor en calidad que el que teníamos hace mucho tiempo. Tenemos cafeterías que nos ofrecen buenos descafeinados que nada le envidian al café convencional.

Si bien estos procesos hacen que su costo sea un poco mayor, no es demasiado limitativo. Los avances científicos nos han hecho pasar de un momento en el que por error se sumergieron unos granos en agua de mar hasta uno en el que podemos producir este producto maravilloso de manera industrial y segura.